EFE | MADRID
El diputado del PP en la Asamblea de Madrid Alfonso Bosch Tejedor se convirtió ayer en el primer aforado formalmente imputado en el llamado caso Gürtel, por el que tendrá que prestar declaración el próximo martes ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), por lo que será interrogado por el juez Antonio Pedreira, designado instructor de la investigación sobre la supuesta trama de corrupción ligada a cargos del PP y que también ha citado al presunto responsable de la misma, Francisco Correa, y a varios empresarios.
Además, algunos de los citados, como Santiago Lago, Alfonso García Pozuelo y Enrique Carrasco, han sido relacionados por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón con el senador del PP Luis Bárcenas y el eurodiputado de ese mismo partido Gerardo Galeote, que según el magistrado recibieron sobornos de la trama por valor de 1.353.000 y 652.310 euros, respectivamente.
El TSJM no informará de los delitos que se imputan a Bosch hasta que Pedreira se los comunique personalmente el martes inmediatamente antes de tomarle declaración, pero el tribunal ya señaló al hacerse cargo de la causa tras la inhibición de Garzón que los hechos que se le atribuyen pueden constituir cohecho o tráfico de influencias.
En el auto de inhibición, Garzón hablaba también de los delitos de blanqueo de capitales, fraude fiscal y asociación ilícita en relación con Bosch y con los otros dos aforados -el ex consejero de Deportes Alberto López Viejo y el diputado autonómico Benjamín Martín Vasco-, que, según fuentes del TSJM, serán llamados a declarar como imputados en las próximas semanas.
Las causas de la imputación. Según los autos dictados por Garzón, Bosch -hasta hace unas semanas gerente de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda (EMSV) de Boadilla del Monte- es "una persona próxima a Correa", quien le habría pagado por mediar para que la empresa Hispánica obtuviera la adjudicación del proyecto para la construcción de una ciudad deportiva en ese municipio.
Otra de las "operaciones" de mediación para la trama de Correa que Baltasar Garzón atribuye a Bosch Tejedor -que según el juez obtuvo un total de 250.572 euros por su labor- fue la adjudicación de unos locales a Rústicas MBS, propiedad del imputado José Ramón Blanco Balín, ex vicepresidente de Repsol YPF.