EFE | VITORIA
El preacuerdo alcanzado ayer por el PSE-EE y el PP para apoyar la investidura como lehendakari del socialista Patxi López incluye el completo desarrollo del Estatuto de Gernika en las materias pendientes de trasferencia por el Gobierno central.
El documento recoge acuerdos sobre política antiterrorista, medidas contra la crisis económica, desarrollo del autogobierno, educación, sanidad, vivienda, política lingüística y EiTB, y la creación entre los dos partidos de una "comisión de seguimiento", la negociación de los Presupuestos del País Vasco y el compromiso del PP de no presentar ni apoyar una moción de censura contra López.
El próximo gobierno de los socialistas tomará los puntos de este acuerdo como las "prioridades" de su acción, tendrá una relación "preferente" con el PP durante la legislatura y, aunque podrá llegar a acuerdos con otras formaciones, esos compromisos no podrán afectar a lo pactado con el PP.
El programa en común. El acuerdo de investidura dedica su primer punto a la "política en defensa de las libertades y contra el terrorismo", en el que se apuesta por aumentar los medios de la Ertzaintza para reforzar su actuación contra ETA, impedir los homenajes a miembros de la banda y apoyar a los trabajadores y las empresas que construyen el tren de alta velocidad.
La eliminación de las partidas presupuestarias para familiares de presos de ETA, el apoyo permanente a las víctimas, la "máxima" colaboración entre cuerpos policiales, el apoyo a la justicia vasca y la desaparición de "cualquier espacio de impunidad", son puntos principales.
Como primera actuación ante la crisis económica, se establece la "convocatoria urgente" de todos los partidos, sindicatos, organizaciones empresariales, cajas de ahorro y cámaras de comercio para definir las "medidas de choque". Entre esas medidas, se cita el adelanto de inversiones en infraestructuras y equipamientos sanitarios y educativos.
El apoyo a planes municipales de empleo, la supresión de gastos "superfluos" recogidos en los actuales Presupuestos vascos, la reducción de la Administración y del número de altos cargos, el refuerzo de las inversiones en I+D+i, la transferencia de las políticas activas de empleo y garantizar las prestaciones sociales ampliando las partidas correspondientes.
En cuanto al autogobierno, se parte de la "plena vigencia" del Estatuto de Gernika para, a partir de ahí, buscar un acuerdo con el Gobierno de España para su "completo desarrollo" con el traspaso de las materias pendientes.
En Educación, la "libre elección por los padres de la lengua vehicular" es el eje del programa, que recoge la derogación de los decretos sobre el currículo vasco, el impulso de la escuela pública, la aplicación de criterios objetivos para acceder a la financiación pública y limitar las subvenciones únicamente a organismos de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
El PSE y el PP, que revisarán los planes de euskaldunización, han pactado que la asignación del perfil de euskera en las Ofertas Públicas de Empleo se hará en función del uso del vascuence en cada zona y el euskera tendrá una valoración "adecuada".
Sobre EiTB, socialistas y ´populares´ anuncian una "reforma profunda" para que su "línea editorial y representaciones gráficas" se ajusten a la "realidad política e institucional" de la Comunidad Autónoma de Euskadi, en vez de recoger también Navarra y el País Vasco francés.