Qué políticos

28.07.2010 | 03:00

En el debate del estado de la nación, hemos oído al presidente del gobierno y a los demás grupos políticos. Ninguno nos ha sorprendido con nada nuevo, cada uno se ha afirmado en su postura, y nada más, sus posiciones son de lo más irracional, admiten que la situación es insostenible, que el Sr. Zapatero nos ha llevado a la ruina y no hace nada eficaz para sacarnos de ella, y ante semejante panorama, se cruzan de brazos, y aquí no ha pasado nada.

Esta postura esconde una infidelidad y un desamor incalificable con los ciudadanos de nuestro país, qué poco os importamos... Si el Sr. Zapatero ha demostrado su ineptitud total para gobernar y sacarnos de esta crisis, y así lo reconocéis todos, la lógica consecuencia sería presentar una moción de censura y que tomara las riendas de la nación otra persona más idónea. Pues no, que siga ahondando en el pozo donde nos ha metido a todos. Pero esta postura tiene sus explicaciones, aunque estén ocultas y no se quieran dar a conocer, porque evidentemente no son populares. Los de la izquierda, no van a encontrar otro presidente que sintonice más con su ideología radicalista, y son tan cerrados, que son capaces de admitir que se hunda el país, antes de que gobierne otra fuerza política de ideología diferente.
Los Señores nacionalistas tienen que aprovechar el caldo de cultivo creado, un presidente débil, sin mayoría, aferrado al sillón y dispuesto a conceder lo que sea, con tal de mantenerse en el poder. Que dure mucho este estado de cosas, porque los que pueden venir después no serán tan generosos en sus concesiones.

Los del PP, tal y como están las cosas, con una mano presentan una moción de censura y con la otra la retiran. Es verdad que no tienen mayoría, pero se han aprendido la lección de que el que ha roto el jarro que lo arregle. No les apetece implantar una serie de medidas sacrificadas e impopulares que a nadie gustan, y encontrarse con un país donde en muchas cosas hay que partir, no de cero, sino de grandes guarismos negativos. Ellos están esperando a que el barco del país se hunda, juntamente con su inexperto capitán. Y esta es la situación, se imponen, una vez más, los intereses de los políticos y no de los ciudadanos, en una crisis, que en manos de ineptos, no sabemos a donde nos va a llevar, porque el paro no cesa y las deudas de las administraciones y bancos son enormes. Ah ya, se me olvidaba, siempre quedan los sueldos de los funcionarios y las pensiones de los jubilados para meterle mano.

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