AGU HERNÁNDEZ
Este pasado fin de semana el Alcalde de Los Realejos felicitaba a las murgas del municipio por el esfuerzo realizado durante meses de ensayo. Pero, ¿se le ha ocurrido también felicitar a los vecinos que viven en algunos casos a menos de veinte metros de dichos locales por la paciencia que han tenido para aguantar el sonido repetitivo de la percusión y las canciones murgueras?
Las murgas practican en unos locales que no están insonorizados y desde hace unos años mi familia y otros vecinos han tenido que soportar ensayos, calentamientos de percusión y fiestas varias. Sin ir más lejos, este sábado se celebraba la final de murgas del norte y estuvieron toda la tarde dándole a la percusión sin haber ensayo de por medio. Ha habido falta de tacto por parte de las murgas, también por el hecho de volver de la final de madrugada y ponerse a cantar y tocar en plena calle, cuando desde un principio podían haberse ido al patético "parque" que hay detrás sin molestar. Pero no toda la culpa es suya, otros tienen que solucionar el problema.
Otro aspecto ridículo es oír como algunos intentan justificar todo esto argumentando que tienen derecho a divertirse.
Seguro que no pensarían lo mismo si me pusiese yo y mi grupo de colegas con nuestras guitarras y amplis enchufados. Así que me parece increíble intentar justificar todo esto con excusas estúpidas, llegando a decir en algún caso que para nada le molestan cuando vive a más de dos kilómetros de distancia.
Pero bueno, es lo que hay, es la cultura hipócrita y egoista que tenemos, seguro que si fuese la Orquesta Sinfónica ya se hubiesen quejado. Afortunadamente la mayoría, aún viviendo lejos y no sufrir tanto las consecuencias, son lo suficientemente sensibles para entender las quejas.
Por último aclarar que la iniciativa de escribir este artículo ha sido exclusivamente mía. El escribir este artículo ha sido el primer paso, lo siguiente será escribirle al alcalde y si no se soluciona el tema, por último, y por desgracia, no quedará otro remedio que denunciar. Y no vale ya salir del paso diciendo que lo van a intentar solucionar, la solución tiene que llegar ya.