ADRIANO SIBECAS (AJCC1969@YAHOO.ES)
La reciente medida, propuesta por el Gobierno español, de retrasar la edad de jubilación hasta los 67 años no soluciona el problema real. Con esta decisión sólo se conseguirá que el número de jubilaciones disminuya drásticamente durante dos años a partir del momento en que se empiece a aplicar. Pasado este tiempo, la situación volverá a ser igual de difícil que en el presente. La solución real al problema que tenemos en el país pasa por fomentar la natalidad. Las nuevas generaciones son los futuros trabajadores que, con sus impuestos, permitirán pagar las pensiones. Cualquier medida que se tome que no facilite tener descendencia, supone encaminarse hacia el "suicidio" del país. ¿Queremos eso?