CEPSA REFINERÍA TENERIFE
En respuesta al artículo de un vecino de Santa Cruz de Tenerife publicado el pasado 3 de febrero en La Opinión de Tenerife, en la sección Lectores y bajo el título Nuestra ejemplar refinería, es nuestro deseo aclarar, tanto al firmante del escrito, quien probablemente por desconocimiento de cómo funciona nuestra instalación falta a la verdad, como al resto de la población, que la Refinería Tenerife fue una afectada más por el temporal de lluvias que azotó a Canarias y a la capital tinerfeña en particular. Pasadas las seis de la tarde del pasado lunes, un corte de suministro eléctrico exterior ajeno a nuestra voluntad provocó una parada súbita no programada de la totalidad de nuestras instalaciones, lo que dio lugar a episodios de humo en algunas de nuestras unidades, causados por una combustión momentánea deficiente. Así mismo, la antorcha, principal vía de seguridad de la Refinería, actuó correctamente quemando el excedente de gases que circulaban en ese momento por el sistema, lo que motivó el incremento de su llama. Las emisiones de la Refinería están controladas en continuo, 24 horas al día, los 365 días del año, por el Centro de Evaluación y Gestión de la Calidad del Aire (CEGCA) perteneciente a la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, y su producción es estable a lo largo del día, por lo que en ningún caso se incrementan voluntariamente sus emisiones. La Refinería Tenerife lamenta las molestias que estas circunstancias ajenas a su voluntad hayan podido ocasionar, de las que informó oportunamente a las autoridades competentes, y que no tuvieron consecuencias ni para el medio ambiente ni para la seguridad de las personas o instalaciones.