ROBERTO ALLER CIENFUEGOS
Estimados señores de La Opinión de Tenerife. Lamentable y vergonzosa la actitud de los responsables de la refinería que hoy lunes a las seis y media de la tarde aprovecharon los fuertes vientos y la confusión de la gente por el temporal para lanzar grandes llamaradas por la antorcha y enormes columnas de humo negro por las tres chimeneas. Desde ayer domingo por la mañana resultaba difícil respirar por las inmediaciones de la factoría, especialmente en la zona de Carrefour y el olor a azufre penetraba en las casas de los que vivimos a poco mas de 50 metros de sus muros. ¿Hasta cuándo tendremos que aguantar los abusos de esta empresa? ¿Nos toma por tontos porque no nos manifestamos como hacen los del puerto de Granadilla o los afectados por el PGOU? Yo creo que sí. Pero creo que ya va siendo hora de que los vecinos reaccionemos y exijamos nuestro derecho a respirar. Si los sindicatos de la fábrica dicen que ellos están muy a gusto y gozan de buena salud, yo los envidio porque nosotros no paramos de toser, lagrimear y maldecir el día que se nos ocurrió comprar un piso cerca de esta sucia fábrica que incomprensiblemente está situada en el centro de la capital turística de Canarias. Enhorabuena a los responsables de medio ambiente, sordos, mudos y sin olfato...