ESTANISLAO BATISTA (SANTA CRUZ DE TENERIFE)
Uno, que se las ha visto con favorables y contrarias, con personas buenas y menos buenas, con gente de bien y verdaderos delincuentes -algunos encorbatados- no puede por lo menos que asombrarse de las declaraciones de ese portento de las finanzas que es el Sr. Díaz Ferrán. Un especialista en aquello que se decía antes coge el dinero y corre. Donde esté su mano, o su dinero, no levanta cabeza la empresa a menos que llegue dinero público para solventar los grandes socavones económicos -mejor agujeros negros- en los que acaban sus aventuras empresariales.
Pues se nos ha descolgado este portento de materia gris, con que hay que retrasar la edad de jubilación a los 70 años. Como lo oyen, a 70 años. Yo llego a la conclusión que no está en sus cabales. Quien haya tenido empleados o quien haya trabajado de verdad, no en despachos acorazados o desde un yate pagado a tocateja aunque no haya abonado la nómina, sabe que las bajas laborales a partir de los 60 años suben de manera exponencial, pero no aquí en España, en todo el mundo.
Este Señor, que está al frente de los empresarios españoles por lo visto no tiene un análisis de costos de las bajas. Quien debe muchos meses a sus empleados no le importan estas cifras. Pero yo si le reclamo la deuda que tiene conmigo, le debe a la Seguridad Social muchísimos millones y a la Hacienda Pública como cuatro veces más. Y Hacienda somos todos. Ya no le conceden préstamos ni los bancos, a quien en teoría representa también, y se pone a dar lecciones de economía y fórmulas para la sociedad española.
Cuando a un servidor se le arremolinan en la cabeza las ideas y escucha las declaraciones de este personaje, no puede por menos que deducir que tal vez esté pensando en ampliar la edad de jubilación y después pedir la privatización de las pensiones, con lo cual el dinero sería lo mas limpito que se puede uno llevar, es decir: te jubilas a los 70, te mueres a los 75 y me quedo con la pensión. Jugada perfecta.