MARÍA ALEXIA SALAMO DÍAZ
A través de esta carta me gustaría mostrar mi agradecimiento al trato que tanto yo como mi hija hemos recibido en el Hospital USP La Colina. Considero que si la gente reclama y se queja cuando le prestan un mal servicio también debe hacerse lo contrario, felicitar a quien lo ha hecho bien. Y esto es precisamente lo que quiero transmitir con estas letras, mi gratitud. Tanto por la cualificación del equipo médico que nos atendió las veces que estuvimos por diferentes motivos en consulta, como la ocasión en la que mi hija se puso enferma y acudimos a urgencias. Además, me gustaría dejar constancia de que, no sólo valoro la parte profesional de este centro, sino también la humana, la educación que demuestran tanto las enfermeras como el personal administrativo, así como su calidez. De verdad, muchas gracias. Sólo espero que esta carta sirva de ejemplo para muchas otras instituciones dedicadas a la rama sanitaria. Cuando alguien está enfermo y va a un centro médico, además de a un profesional en la materia también espera encontrar a una persona que se ponga por un segundo en su lugar y comprenda su sufrimiento y sus miedos. Creo que éste es un valor fundamental para dedicarse a un ámbito tan delicado como lo es el mundo de la salud.