GABRIEL MARTORELL (GMM077@GMAIL.COM)
Si para el señor Blanco, ministro de Fomento, todo el problema está en que éstos cobran dos veces y medias más que él, entonces apaga la luz y vámonos. Se puede llegar a ser ministro sin estudios; en cambió, para ser controlador hay que tener estudios, opositar y saber perfectamente inglés. El nivel de concentración es tal que por cada tres horas de trabajo tienen una de descanso. No sólo controlan el tránsito aéreo, sino que también el referente humano para los pilotos en caso de situaciones difíciles. Es muy difícil aceptar que todo el problema de AENA se resuelva con la reducción del salario de los controladores. Hay algo más.
Ahora bien, como usuario del avión prefiero que el comandante del mismo tenga a una persona al otro lado en vez de una maquinita. La vida humana vale muchísimo más que todo lo que pueda ganar el controlador. Y los ciudadanos debemos de recibir todos el mismo servició, aunque algunos vivan en islas menores.