ARTURO SÁNCHEZ IGLESIAS
Monseñor Munilla, obispo de San Sebastián, dijo que en España teníamos problemas peores que los de Haití y está grabado, así que no puede desmentirlo. Ahora nos fijamos en él por el terremoto cuando la gente se muere de hambre a diario porque es el país más pobre del mundo. La Iglesia predica la pobreza pero es la empresa más rica del mundo y Monseñor Munilla ha dicho en público lo que la iglesia piensa en privado, lo poco que le importa la pobreza. El papa va en BMW, tiene un trono de oro, sus trajes de oro diseñados por Armani valen millones y sus mascotas comen mejor que la gente en Africa. Pide subvenciones pero ni un diez por ciento de lo recaudado se emplea en obras humanitarias y en la tele se muestran imágenes de los pobres misioneros que están en Africa por ideales y que no comparten la política eclesiástica. Zapatero es ateo y le critican porque participará con Obama en un acto religioso pero el Papa, que es católico, se reune con la comunidad judía (hasta hace poco infieles) en Roma y lo ven tan normal.