Mª JOSÉ NAVARRO
En el año 1989 el llamado Proyecto de Concienciación Global pretendía descubrir si existe algún tipo de repercusión global ante cualquier acontecimiento mundial. Es decir, ¿si tiene un efecto sobre la técnica el mundo de emociones de las personas o sus alteraciones emocionales? Los resultados de dichas mediciones mostraron algunos resultados interesantes, por ejemplo una divergencia bastante clara o una oscilación sincrónica evidente ante sucesos como la guerra en Irak, o el entierro de Lady Diana y sobre todo ante el atentado terrorista del 11 de septiembre.
Se investigó entonces más detenidamente el dramático atentado terrorista de las Torres Gemelas evidenciando como la consciencia global está activa también sin que intervengan los medios de comunicación, es decir, sin que la información haya llegado a la persona. Se pudo reconocer que la consciencia global fue evidentemente alarmada a las cuatro de la madrugada de forma visible en la oscilación sincrónica, es decir casi cinco horas antes de que chocara el primer avión, que fue a las 8:45 y seis horas y media hora antes de que chocara el segundo avión, que fue a las 10:30. El atentado terrorista no fue conocido por las autoridades hasta las 8:45 ni tampoco había sido difundido por los medios. Pero la consciencia global ya comenzó a reaccionar en el momento en el que el piloto del avión empezó a poner en marcha su plan.
Estas podrían ser indicaciones reales de que existen tales campos mórficos, es decir, una transmisión de energía entre toda la humanidad.