JUAN SANTANA
Como dijo el abuelo, el gobierno es la cerda o la cochina y los gorrinos son el pueblo. La cochina tiene un número determinado de pezones, para una cantidad de gorrinos y los gorrinos, que no chupan de la teta, gritan sin cesar, quejándose del hambre. ¿Quien no quiere chupar de la teta? Las personas podemos compararlas con las guaguas o autobuses y con los tractores. Las personas tractores, son los que van de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. Y las personas guaguas, son las que hacemos paradas en donde podemos para subir ideas y regalar pensamientos. Filosóficamente hablando el foco de la vida es la comida y lo demás es imaginación. Pero todo esto es un engaña bobos, porque a todos nos gusta un buen material. Buen coche, buena casa y mucha cosas más. Nos gusta viajar a ver nuevos mundos, porque jamás los conoceremos bien, porque no conocemos ni los que están a nuestro lado. Somos hambrientos de todo y nada. Miles de pueblos haciendo fiestas en honor a la tradición, cuando la auténtica tradición es la prehistoria, hasta el día de la fecha. Ahora son pocos los prehistóricos, luchando por la naturaleza, llamados ecologistas. Pero dichos ecologistas, consumen buenos coches, fuman y beben whisky y en definitiva son ecologistas de escaparate.
En los tiempos que corren, no podemos vivir la prehistoria, conviviendo con la naturaleza y solo nos queda ser lo más natural posible, pero de boca pa´fuera. Únicamente podemos hablar, porque nos queda la palabra, quejándonos como los gorrinos, que nos quedamos sin la teta. ¡He dicho!