GABRIEL MARTORELL
A medida que pasa el tiempo se puede constatar que cada día hay más personas que están pasando por situaciones bastantes canutas. El asombro de todos es que a pesar de la situación por la que atravesamos no pase nada en términos de protesta social. Hoy no se mueve nadie en España. Cuando aquí los culpables tienen nombre y apellidos. No podemos seguir viviendo indiferentes ante este gran problema que a todos nos afecta. En España no pasa nada. Pero,se entiende todo. Solamente los sindicatos podrían impulsar un movimiento de protesta; sin embargo, estos están al servicio del poder. Los sindicatos que en otros tiempos permitían un cierta participación obrera, e incluso comisiones internas en las grandes empresas, ahora representan únicamente a los trabajadores ocupados. ¿Y qué sucede con otros actores sociales como académicos y artistas que callan ante esta calamitosa situación? El Gobierno es radical en sus discursos. Las instituciones tanto nacionales como internacionales señalan otro camino para salir de la crisis; sin embargo, el señor Zapatero mantiene una postura prepotente.