RAFAEL MONROY LOZA
A mí lo que me digan de los obispos y de la Iglesia en sí, sobre la fiesta de Halloween, me trae sin cuidado. A mí, lo que me repugna es lo "pelotas" que somos los españoles con los de EE UU, al convertirnos en "eternos copiones" de sus hábitos sociales y fiestas costumbristas hasta el punto de inculcárselo a nuestros niños, como si a los americanos de norte, se le tuviese que rendir honores en todos los aspectos, cuando los mismos no saben otra cosa que comer hamburguesas y perritos calientes. Estamos de acuerdo que existe la libertad para que cada cual pueda expresarse cuando quiera, pero primero vamos a defender "lo nuestro", mientras que "lo nuestro valga la pena", porque "lo nuestro", valga la redundancia, a veces, tampoco es de mi particular aceptación. Después la forma de pensar de cada uno, debe ser el mejor exponente para exponerlo o manifestarlo, de la mejor manera. Pero... copiar lo que viene de fuera, me parece lo más absurdo. Los españoles sufrimos siempre de esa "debilidad", desgraciadamente.