MERY P.B. (SANTA CRUZ)
Me da vergüenza tener que seguir leyendo en los letreros y términos expresados por esta sociedad tan solidaria y caritativa con los demás palabras tan ofensivas y degradantes como inválidos, minusválidos, e incluso discapacitados.
La propia palabra, minusválido, igual que inválido, me chirría. "Minusválido", "inválido", quiere decir menos válido, es decir, nos definen como personas que valemos menos… Por fortuna, desde hace bastantes años atrás, oficialmente, han corregido esta lamentable terminología y ya se nos reconoce como personas con discapacidad. Pero extraoficialmente, bien es sabido que muchos siguen usando mal los conceptos, y por lo que se ve esto sólo se ha corregido en los nombres de diferentes instituciones relacionadas con nuestro tema; ya sea tanto por desinformación, ignorancia, comodidad o lo que sea, yo misma los usaba hace tiempo por estas razones, pero como dice el dicho: "Rectificar es de sabios".
¿Alguien por tener una discapacidad es menos válido como persona, es menos válido como ser humano? El valor de ser persona está sencillamente en eso, en el hecho de ser persona. Nada más.
Me asombra mucho ver como a las personas que tienen una discapacidad como yo, o que ésta sea con muchas menos limitaciones, no se den cuenta de estas cosas cuando las leen o ven, así como a las personas que tienen cualquier tipo de relación (buena) con nosotros. Pero claro, es que esta terminología se usa desde hace muchísimo tiempo y ahora sigue siendo un vocablo común para mucha gente. Deseo que llegue el momento y algún día se reflexione sobre esta cuestión.
Deseo que estas palabras se supriman en el vocabulario de muchos.
La terminología que mejor refleja la realidad es "personas con discapacidad" o incluso, como algunos últimamente sugieren "personas con movilidad reducida o personas con diversidad funcional".
Personalmente, yo no me siento ofendida cuando se refieren a mí como discapacitada, en vez decir que tengo una discapacidad o que soy una Persona con Movilidad Reducida "PMR". Sinceramente, me da igual. Incluso me reconozco como persona discapacitada, sí, cuando muchos otros se sienten razonablemente ofendidos. El mundo de la discapacidad es demasiado diverso, a modo individual, yo no sólo convivo con una discapacidad, también la sufro de muchas maneras, y la realidad es que, es cierto que tengo muchas menos capacidades que una persona "normal". Pero no por ello valgo menos que nadie...