CARMEN RODRÍGUEZ
Hoy aparecen publicadas dos cartas de opinión con un mismo tema de fondo: el ruido y la desvergüenza de algunos y la falta de autoridad.
Yo voy a sumarme a ellos en denunciar la permisividad de las autoridades frente a grupos de incontrolados que amparados en sus derechos están llevando a esta cuidad a un enfrentamiento estéril entre los partidarios del ocio nocturno y su detractores.
Se habla de la muerte de la noche en Santa Cruz, que no hay locales de ocio y que los que aún subsisten son perseguidos. ¿Acaso piensan esas personas en lo que tiene en su entorno?. ¿Acaso piensan que donde ellos gritan, cantan, dan alaridos hasta el amanecer hay personas que quieren descansar y están en todo su derecho?
¿Por qué las autoridades locales que tiene competencia para ello no actúan cortando de raíz estas actitudes? Señores, el descanso es un derecho constitucional de todo ciudadano y debe estar por encima del derecho a la diversión, mas aun cuando se ese derecho a divertirse se entiende como emborracharse, tomar drogas y dedicarse a molestar al resto. Leyes hay para actuar, falta la voluntad de los responsables para hacerlo, no se puede ser benevolente con gente que no sabe comportarse y el respeto pasa por aprender a respetar a los demás. Poco podremos esperar si la juventud no aprende a valorar lo que tiene y lo que cuesta conseguirlo. Respeto, respeto y respeto eso es la base de la educación de las personas.