EVELIO MORALES PERAZA
El pasado 10 de octubre me conmocionó la noticia de la muerte del popular cantante hispano argentino Luis Aguilé.
Los cubanos de la diáspora tenemos una deuda con Luis, pues fue el único intérprete no cubano que le cantó a Cuba. Éste genial compositor despertó los sentimientos de cubanía en los exiliados de la isla mártir, con una letra llena de amor y nostalgia, que hizo renacer en sus corazones la esperanza de un pronto regreso a su tierra con los suyos.
Aguilé, en la década de los 70, emocionó a los cubanos que desperdigados por el mundo, expurgaban su eterno destierro. Los que lloraban al oír esta canción que retrata tan fielmente sus aspiraciones. Esa cantinela, pronto se convirtió en himno para consuelo de los que sufren la dictadura más larga de Latinoamérica. Yo conocí Cuando salí de Cuba, a los más de 15 años de salir al aire.
Cuando llegué a España y la escuché por primera vez, no dejé de tararearla en todos los motivos festivos a los que era invitado. Desde entonces, Luis Aguilé fue mi cantante favorito, pues más que la música, me unía el compromiso de ver a una Cuba libre.
Gracias Luis, vivirás por siempre en él corazón de todos los cubanos, que aspiran regresar un día a su patria.