ANTONIO AGUADO SUÁREZ (MILITANTE DEL PSCP-SOE)
El Diputado del Común debería ser uno de los cargos institucionales con más arraigo y cercanía al pueblo. Sin embargo igual que tantos otros, se encuentra desde sus orígenes muy mediatizado y condicionado por los partidos políticos. Si queremos que eso no siga ocurriendo y para que se le tenga respeto y la debida consideración, tendría que ser elegido directamente por los ciudadanos, pues es a ellos a quienes se debe, en muchas ocasiones en contra de las propias instituciones gobernadas por las diferentes organizaciones políticas.
La institución del Diputado del Común con autonomía, puede y debe jugar un papel de intermediación entre los ciudadanos y la Administración. Sus informes aunque no vinculantes deberían tenerse en cuenta, pues lo único que persiguen es mejorar los servicios que se prestan a las personas.
Sus denuncias y reclamaciones no solamente deben ser contestadas en tiempo y forma. A las lógicas y justas demandas hay que darles las debidas satisfacciones y buscar cauces correctores en los diferentes servicios de la Administración para que éstas no se sigan produciendo.
La institución del Diputado del Común debe fortalecerse y para ello necesita al frente a una persona que independientemente de su capacidad y prestigio, goce del respeto de todas las organizaciones políticas y la estima y consideración de la Sociedad a la que tiene que servir. Por eso resulta insólito que Eligio Hernández haya sido vetado por la ejecutiva regional del PSOE, organización política a la que pertenece encabezada por su secretario general Juan Fernando López Aguilar, con el pobre argumento de que es el candidato de CC y PP. Eligio no ha tenido ninguna otra afiliación que no sea el PSOE y paradójicamente algunos de los componentes de su ejecutiva regional provienen de otros partidos políticos. En su momento despotricaban del Partido Socialista y ahora con gran hipocresía parecen ser sus máximos representantes y valedores.
Bastó que Eligio desde la libertad de expresión se pronunciara profesionalmente e hiciera una valoración jurídica (que le dio la razón) sobre el llamado "caso salmón", para que la ejecutiva regional de su propio partido cuestionara y pusiera en duda sus muchísimos años de militancia leal y comprometida con el PSOE.
Argumentan el veto diciendo que es el candidato que desean Coalición Canaria y el Partido Popular. Esto es pura hipocresía sobre todo si analizamos que por mediación de determinados dirigentes tenemos pactos de gobierno con tránsfugas de CC en municipios de la Gomera. Pactamos con el PIL en Lanzarote, organización política perteneciente a un delincuente. En Fuerteventura con el impresentable "marqués de la Oliva" y ahora Juan Fernando y compañía van a dar su visto bueno al pacto en Arucas con CC.
Por consiguiente, con ese mismo argumento tendríamos que cuestionar a esos dirigentes del Partido Socialista Canario-PSOE, empezando por su Secretario General, que han propiciado y llevado a efecto pactos con CC y PP. Es un sarcasmo que teniendo el PSOE sin cuestionar y más bien apoyando a muchas personas de dudosa reputación en diversas instituciones de Canarias, cuestione y vete a uno de sus más cualificados y experimentados militantes que goza de un merecido prestigio en la Sociedad.
La elección del Diputado del Común necesita de un consenso entre todas las fuerzas políticas representadas en el Parlamento de Canarias, desprendiéndose según las declaraciones de los diversos responsables o portavoces que si el nombre de Eligio Hernández hubiera sido aceptado por su propio partido, ese necesario consenso hubiera sido una realidad y con toda probabilidad su elección tendría el voto unánime de la cámara.
La reacción a esa medida no se hizo esperar y sin ser los oficialistas (no todos) y "estómagos agradecidos" del PSOE, muchas y muchos militantes de forma sincera se han manifestado en contra de la misma y a favor de Eligio. En ese mismo sentido se han pronunciado diversos periodistas en sus respectivos medios de información y ciudadanos anónimos, que no encuentran explicación a ese veto y menos sin ofrecer argumentos, al menos convincentes.
Lo cierto es que el nombre de Eligio ha sido cuestionado en la ejecutiva regional del PSOE y en consecuencia, su imagen de socialista integro y comprometido con su partido se ha visto algo afectada. La noticia filtrada a los medios de comunicación, no ha tenido un desmentido oficial. No es suficiente que con "tibieza" y "paños calientes" el portavoz del grupo parlamentario socialista saliera circunstancialmente en una rueda de prensa negando el veto. Lo mismo que hizo el secretario general de los socialistas canarios, a una pregunta que al respecto le hicieron en un programa televisivo.
De un tiempo a esta parte uno de los principales valores del Partido Socialista el compañerismo y la solidaridad, se ha tirado por la borda y en la actualidad prácticamente brilla por su ausencia. En el PSC-PSOE se ha instalado el sectarismo y los miembros de su ejecutiva regional (salvo honrosas excepciones), que han entrado a formar parte de la misma con los únicos "méritos" de ser profesionales de la intriga, conspiración y/o simples "pelotas" de determinados dirigentes, se permiten cuestionar sin ninguna autoridad moral a compañeros de gran capacidad experiencia y prestigio.
Este tipo de comportamientos me lleva a la conclusión, de que los rivales están en otros partidos políticos y sin embargo los enemigos se encuentran en el tuyo propio.