MARTA SÁNCHEZ
Hay momentos que encogen el alma, puede que sea una imagen, una palabra o un antipoema de Nicanor Parra. También una mirada, un gesto o una historia juvenil como La elegancia del erizo.
Como casi todos tengo un personaje favorito con el que sueño, por casualidad a veces lo asesino y otras lo revivo. ¿Seré ángel o demonio? ¿Cuántos pecados podrá acumular sin arrepentirme?
Practico regularmente actividades bucales: me regaño, saco la lengua todo lo que puedo, pronuncio exageradamente las vocales y demás asuntos…
¿Será un juego erótico?
¿Vicios lujuriosos?
La gente se mueve y se traslada entre multitud de mentiras y me niego a tener la boca sellada.
La telebasura, la telerealidad más descarnada y voraz, el llamado reality show, el talk show y ¿si le cambiamos el show por el zoo? Programas para seguir criticando, juzgando, lapidando, odiando... en definitiva ir unos contra otros, a matar...
¡Menudo zoo humano! En la tele, en la oficina, en la calle…