El señor Rovira, ante la posible publicación de la sentencia sobre el Estatut Catalán del superhipermegarreflexivo Tribunal Constitucional, amenaza con una manifestación para que se mediten en profundidad los términos de la sentencia. Esta coacción, que no puede llamarse de otra forma, me recuerda los penosos hechos que con frecuencia se vienen sucediendo en consultas de médicos y aulas de docentes. En estos casos un bravucón de barrio, haciendo uso de sus generosos músculos y poderosa garganta monta un espectáculo, acabando las más de las veces en agresión física.
Lo peor es que el agresor suele conseguir sus propósitos, ya que nadie quiere enfrentamientos y menos aun las autoridades que con su vergonzante silencio hacen que tan irracionales conductas sean más numerosas. Volviendo al caso que nos ocupa ¿habrá autoridad que evite tan escandalosa coacción? ¿A caso el TC opte por evitar el escándalo y dé la razón a quien vocifera y amenaza? El tiempo lo dirá, pero me temo la solución de las consultas médicas y aulas.
Manuel Villena