LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La corporación insular informa de que mantiene un servicio de vigilancia y prevención permanente sobre las zonas forestales, al que se vincula el trabajo de 101 personas, a las que se suman los encargados de vigilancia y seguridad en las costas. Sin embargo, se insiste en que todos los esfuerzos serán insuficientes si no se cuenta con la colaboración de vecinos y visitantes, que es vital para garantizar la seguridad de la masa boscosa de laurisilva, todos los tesoros naturales y las playas.
En consecuencia, se han establecido diferentes normas generales entre las que figuran la prohibición de encender fuego salvo en zonas autorizadas; evitar el vertido o abandono de objetos y residuos; no estacionar vehículos en las proximidades de depósitos; dejar despejados los caminos o fajas cortafuegos; apagar cuidadosamente los fósforos y las puntas de cigarros antes de tirarlos o abstenerse de arrojarlos desde vehículos, y evitar la quema de rastrojos, que en verano también está prohibida. Otras acciones peligrosas son la utilización de fuegos artificiales y voladores en toda clase de ferias, fiestas y actos al aire libre, así como el empleo de fuego en operaciones culturales, y el tránsito y estancia de personal y vehículos por zonas expresamente acotadas por su alto peligro de incendios, así como el empleo de cartuchos de papel por parte de los cazadores.