JUAN ROSALES JURAD
Vivimos unos tiempos tan tendenciosos y partidistas que la objetividad de las cosas y sobre todo de los acontecimientos, cada vez está más fuera de uso. Todo se juzga y enfoca bajo el punto de vista de los intereses de grupos o particulares. Un mismo hecho, para unos es A y para otros _A. ¿Cómo puede haber tanta discrepancia, cuando el hecho es único y está ahí, delante de todos? Pues porque inmediatamente se pasa del hecho a la politización del mismo, ya no se juzga ni se argumenta con objetividad, sino lo que se juzga y se defiende es a los partidos políticos a los que pertenecen los contertulios.
Hay tertulias en televisión, que no suelo ver, que ya sabemos lo que van a decir los participantes antes de que abran la boca, traten el tema que traten. Unos atacarán al gobierno y al partido que lo sustenta y los otros defenderán al gobierno y atacaran al partido contrario. El tema se pierde se diluye, no se analiza, no se argumenta, no interesa, es solamente un pretexto para su dialéctica de lucha partidista.
El otro día, al hacer un recorrido por las distintas cadenas, me encontré con una de estas tertulias. Hay que ver lo que defendían algunos de los tertulianos. Hablaban sobre la tan controvertida ley del menor, uno de ellos decía que para qué cambiar las leyes, si con el cambio no se van a solucionar los problemas... Una ley que está demostrando sus malos resultados hay que cambiarla, y ya sabemos que con el cambio no se va a conseguir que no haya violaciones y asesinatos, pero seguro que disminuirán, y aunque solamente se consiguiera salvar la vida de un menor a manos de otro, sería suficiente argumento para hacerlo.
Señores dirigentes de las televisiones, ¿Por qué no invitan Vds. a realizar estas tertulias a personas libres, no politizadas, que tengan que defender a ningún grupo, sino que con objetividad analicen, argumenten con razones de peso y emitan juicios y opiniones no dependientes? Hay miles de conciudadanos que podrían hacer estas tertulias muchísimo mejor que los que las acostumbran a hacer. Yo les invito que hagan la prueba.