VÍCTOR M. HERNÁNDEZ GONZÁLEZ
El Ayuntamiento de La Laguna, ha tenido la "brillante" idea de privatizar (y cargarse) unos 3.000 metros cuadrados del parque lagunero San Benito con la creación de un parque para perros. Esta iniciativa, que contradice descaradamente la normativa Municipal creada por ese Consistorio sobre la tendencia de animales peligrosos en parques públicos, ha provocado que a este lugar ya no se pueda estar, debido al gran número de canes que acuden de todas partes, de todas las razas (incluidas las catalogadas como peligrosas) y al mal olor que genera los excrementos de los chuchos. Además, y para mayor indignación de los vecinos, el Ayuntamiento se ha gastado nuestro dinero en equipar dicho parque para perros con la construcción de bancos y "mobiliario" para los canes, teniendo, a 20 metros, los columpios de los niños totalmente destrozados y abandonados desde que se inauguró el parque. Los perros campan a sus anchas ya no solo en su "espacio" creado por el Ayuntamiento, sino por todo lados, ya que este parque no cuenta con vigilancia (cuando se abrió el parque de La vega los vigilantes de San Benito fueron trasladados a éste).
Justo detrás, en el camino Tornero, existe un gran terreno virgen dónde se puede crear un gran parque para perros, sin molestar a las personas que intentan disfrutar, pasear, estar y jugar con sus hijos en un espacio público sin miedo a ser mordido por algún perro o a pisar las "cacas" y a respirar un aire viciado por el mal olor de los escrementos.
En definitiva: el parque para los perros y nuestros hijos en casa.