ALICIA MORILLA (WWW.ARTEMORILLA.COM)
Lágrimas del cielo, del aire, del polvo de la tierra, el mundo en movimiento se abre... Grietas, piedras salidas del sudor de la vida... Cada ser resurge de la nada y del todo... El Ser superior los llama, y Dios los acoge en su regazo para siempre... la eternidad... donde brilla la luz que nunca se apaga... Otros seres, salvaron sus vidas de milagro... manos que se extienden salvan, amparan, consuelan a los afligidos; seres ángeles de la tierra que ayudan, que aman...
Mi querida Italia, la que siempre está en mi corazón, en mi alma. Dios acoja a los que se han ido... A los que han salvado sus vidas, a los heridos que tanto han padecido el horror y la tragedia de este terrible terremoto donde cuando se abre la tierra... se habrán sentido perdidos, aterrados, desamparados... hasta que los equipos de salvamento y voluntarios tendieron sus manos, amorosas, salvando y auxiliándolos a todos. Les de deseo de corazón que sus vidas continúen y se rehagan siguiendo el camino trazado de su destino... recordando a los que se fueron...
Esto me reafirma en la unión de todos los seres de este mundo ante una catástrofe o desgracia... une a los seres humanos en uno, el amor y la hermandad entre hermanos. A Carlos de Blasio, Cónsul de Italia en las Palmas de Gran Canaria, a su hermana y secretaria Mirella de Blasio y familia, mis más sinceras condolencias por lo ocurrido.