JOSÉ HERVÁS ALBALAT
El día 6 de marzo de 2.009, representamos en el teatro La Granja de Santa Cruz de Tenerife, la obra de humor El teledirario, más de cien espectadores, muchas risas y aplausos. En nuestra compañía escribimos, actuamos y dirigimos nuestras obras. En esta obra no hay ni un solo insulto, ni una sola blasfemia. El responsable de este teatro Javier Machín me llamó por teléfono para informarme que debido a una queja (luego añadió: varias quejas) de espectadores que le dijeron no les había gustado la representación, la autoridad de cultura suspendía las funciones ya comprometidas con nosotros, por correo electrónico, los días 25 de abril con Poesía de humor y el día 9 de mayo con la obra Dios bendiga a América.
No puede ser que porque cuatro personas no les guste una obra y a otras 100 sí les guste, se deban suspender unas representaciones pactadas ya por escrito. ¡Esto no es democracia! En democracia prima la mayoría.
Señor Alberto Delgado, usted se ha portado como un cacique. ¡Esto no es democracia! Usted ha dado una orden como un dictador. ¡Esto no es democracia! Usted a imitado a los nazis ¡Esto no es democracia! Usted ha decidido hacer terrorismo cultural. ¡Eso no es democracia!
Por el bien cultural de Canarias y de España corrija su error y dimita por el bien de la democracia y la cultura. Dimita, hombre, dimita.