Nos vamos de paseo, o mejor, de romería

03.06.2008 | 00:00

El 4 de mayo los ciudadanos de Santa Cruz, tuvimos el honor, por no nombrarlo osadía, de presenciar el Paseo Romero de Santa Cruz que se celebra con motivo de las fiestas de mayo.
Y bien digo osadía, porque aquello lo único que tuvo de paseo fue el ritmo lento de sus componentes; el toque de romería se lo dieron las vacas y los bueyes porque, a decir verdad, unas cuantas carrozas mal enjaretadas no fueron precisamente la alegría de la fiesta.
La guinda del pastel la puso el palco instalado en la calle Bravo Murillo, un palco de uso exclusivo para nuestras autoridades: un palco de cinco estrellas, señores, amplio, espacioso, correctamente decorado y hasta con un catering, a decir por los dos camareros vestidos de negro que deambulaban de aquí para allá, bandejita en mano, venga canap´é aquí, canapé allá.
Osadía tuvieron algunos de acercarse y tal cual mendigos, pedir una papa arrugada o un escueto plato que contenía un par de trocitos de carne: los canapies se dejan para nuestros políticos, que bien se lo tienen ganado. Al pueblo, algo simbólicamente considerado canario, típico de romerías.
La fiesta, cuyo principal protagonista es el pueblo, votante de nuestro presidente del gobierno y sus convidados, fue fiesta para ellos, confortablemente instalados en su palco, saciada su hambre y su sed. El resto, el pueblo llano (sin ofenderme), nos tuvimos que conformar con irnos de paseo, aunque no romero, a la calle la noria para terminar en uno de sus garitos pidiendo un plato de papas arrugadas bien servido, pagando gustosamente un vaso de vino, y contemplando a la comitiva protagonista del verdadero paseo romero, saludando con una mano en la bota de vino y otra en el sombrero: viva la bandera canaria, rezaba el ala frontal del de Zerolo. Que me lo expliquen, por favor, si esa estampita de la bandera en el sombrero es típica del paseo romero de Santa Cruz. Si es así, el próximo año me colocaré una pamela, unas gafas de sol de pantalla, me podré la bandera por pareo y saldré de mi casa a pasar el domingo de romería en la playa de Las Teresitas antes de aguantar el solajero contemplando indignada nuestro paisanaje político un día de romería.

Enlaces recomendados: Premios Cine