Las hipócritas inversiones de la Iglesia

03.06.2008 | 00:00

El Vaticano ha aumentado la lista de pecados mortales con 7 nuevos: dañar el medio ambiente, participar en experimentos científicos dudosos y la manipulación genética, acumular excesivas riquezas, traficar con drogas, y ocasionar pobreza, injusticia y desigualdad social. Una vez más Ratzinger nos sorprende con esta noticia sin haber hecho primero un buen examen de conciencia.
La Iglesia católica acaba de calificar como pecado "acumular excesivas riquezas", pero no renuncia a utilizar los instrumentos financieros que le sirvan para seguir enriqueciéndose, por ejemplo con millonarias inversiones bursátiles en destinos tan suculentos como alcohol, viagra y anticonceptivos. Evidentemente esta inversión ha levantado la polémica puesto que Pfizer es el exitoso fabricante de Viagra y anticonceptivos inyectables que en EE UU usan 30 millones de mujeres. Semejante estrategia iría en contra de la doctrina moral y sexual que promueven desde el Vaticano, pero ¿a quién importa?
La hipocresía de ésta Iglesia no tiene límites. La jerarquía sigue nadando en la opulencia de los tesoros robados y en la Inquisición y que no han devuelto aún pero sacan un nuevo pecado: "No acumular excesivas riquezas". Sin embargo esto no es nuevo, Jesús ya habló de ello. El humilde hijo del carpintero, dijo: "Antes pasará un camello por el ojo de una aguja, que un rico en el reino de los cielos", y aunque lo prediquen como ideal de perfección, no pueden evitar dar muestras de apego a los bienes como multinacional poderosa sin moral y sin espiritualidad que en realidad son.
Contra todo la Iglesia española no ha dudado en buscar la rentabilidad de su dinero más allá de cuestiones morales, a pesar de la postura oficial y de su condena expresa a la utilización de cualquier tipo de anticonceptivos y de los miles de personas que mueren al año por contraer el Sida en países subdesarrollados.
En conjunto las sociedades bursátiles del clero tienen un patrimonio de 17,79 millones de euros, pero qué dice por el contrario su Evangelio: "No amontonéis riquezas en la tierra, donde la polilla y la herrumbre las destruyen y donde los ladrones las desentierran y roban; si no atesorad para vosotros tesoros en el cielo..." Esta trama dineraria contradictoria sumada a la campaña publicitaria con la que la iglesia intenta captar declarantes que tributen a su favor en la declaración de la renta, debería hacer reflexionar a todos a dar la vuelta y retirar el apoyo económico que sufraga una multinacional poco clara, que además no informa a los contribuyentes de los beneficios obtenidos con su dinero, ni en qué son utilizados éstos.

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