La ULL reivindica la figura de Francisco Borges Salas con una muestra personal e inédita

La exposición podrá visitarse hasta el 13 de octubre en el Espacio Cultural La Capilla

15.09.2017 | 22:21
La ULL reivindica la figura de Francisco Borges Salas con una muestra personal e inédita

La Universidad de La Laguna inauguró ayer la exposición Francisco Borges, un genio olvidado, en el Espacio Cultural La Capilla. La muestra, que permanecerá abierta hasta el 13 de octubre, traza un recorrido vital y artístico de uno de los principales artistas canarios del siglo XX, y al mismo tiempo uno de los más olvidados.

El conjunto de obras que podrán admirarse en La Capilla tienen un marcado carácter personal, ya que son, en su mayoría, obras inéditas pertenecientes a su familia, las cuales abarcan desde sus inicios a sus últimas creaciones. Entre ellas hay piezas de ebanistería, escultura, pintura de diferentes técnicas, dibujo y grabado.

El objetivo de esta exposición ha sido crear un muestrario de obras poco conocidas, de alto nivel artístico y de diferentes disciplinas, que ayuden a situar en el puesto que corresponde al artista. A ellas se unen obras de particulares, de la época venezolana, su periodo menos conocido, que ayudarán a comprender sus encargos gubernamentales.

El autor

Francisco Borges Salas fue un hombre de vanguardia, que conoció y utilizó los diversos lenguajes de la pasada centuria. Aunque no se consideraba discípulo de nadie, aprendió en los talleres de algunos de los más reconocidos escultores españoles como Inurria o Victorio Macho, o franceses como Èmile Antoine Bourdelle. Pero su aprendizaje superó las enseñanzas escultóricas, mostrándose como un excelente grabador, un buen pintor y un soberbio dibujante. Ello le llevó a trabajar como ilustrador de importantes revistas artísticas, libros e incluso campañas publicitarias.

El contexto español llevó a Borges Salas a emigrar a Venezuela en los años 40, donde trabajó tanto para particulares como para las instituciones gubernamentales, especialmente los ministerios de Sanidad y Defensa. Tras su regreso a Canarias en los 60, se desmarcó de los círculos creativos del momento sin dejar nunca de investigar y avanzar en su estilo personal.

Desde esos momentos, y hasta su muerte en 1994, le llegaron los reconocimientos, tales como el nombramiento de académico de número de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel, la Medalla de Oro del Gobierno de Canarias o el nombramiento como Hijo Predilecto de su ciudad natal, Santa Cruz de Tenerife.

Admirado por sus contemporáneos, artistas y críticos como Eduardo Westerdahl vieron en él un ejemplo del artista de vanguardia europeo que sus paisanos debían seguir.

Pero desde su fallecimiento, su memoria se ha ido disipando, motivo por el que esta exposición se hacía necesaria y se complementará, además, con una mesa redonda sobre el artista que se celebraré el 6 de octubre.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine