16 de febrero de 2017
16.02.2017

Un pequeño milagro para Paula

Miles de fieles cumplen con la tradición de visitar a Sor María de Jesús, la monja incorrupta conocida como la 'Siervita', en el día en el que se cumplen 286 años desde su fallecimiento

16.02.2017 | 03:09
Un pequeño milagro para Paula
Un pequeño milagro para Paula

Hace dos años, también un 15 de febrero, la pequeña Paula Torres visitó el cuerpo incorrupto de la Siervita junto a sus padres. Como manda la tradición, escribió en un papelito blanco su deseo para la religiosa sauzalera fallecida hace ya 286 años. Paula le pedía un hermanito a Sor María de Jesús y la religiosa se lo concedió.

Ayer, para darle las gracias por sus favores, Paula volvió a visitarla en la iglesia del monasterio de Santa Catalina de Siena acompañada por su hermano Edey, de un añito. Junto con sus padres, introdujo otro papelito a través de la celosía que separa a los fieles del famoso sarcófago de la monja incorrupta: quería darle las gracias.

La de Paula es solo una de las cientos de historias que fueron escritas ayer sobre los papeles en blanco dispuestos por las religiosas de la congregación para avalar la necesidad de su beatificación. "Si cree haber recibido un favor de la Sierva, por favor escríbalo. Ponga su dirección y teléfono", rezaban los carteles de la iglesia.

La historia de Sor María de Jesús está llena de fe, tradición y misterio. Ayer se cumplieron, exactamente, 286 años desde su fallecimiento. Su cuerpo permanece incorrupto desde entonces y cada año miles de tinerfeños visitan el templo para pedirle favores y agradecerle los ya concedidos.

A las 5:30 horas de la mañana, momento en el que se abrió el templo, ya había gente haciendo cola para entrar. Con todo, los responsables de Protección Civil que durante la jornada velaron por la seguridad de los peregrinos reconocieron que la lluvia y el frío hizo mella en el número de visitantes, al menos a primera hora.

En torno a las 12:00 horas del mediodía, la cola se extendía a lo largo de la calle Carrera. Pertrechados de paraguas y abrigos, los fieles y curiosos esperaron pacientemente su turno para acceder a la iglesia.

Dentro, con los bancos llenos, otra cola conducía hasta el fondo de la iglesia, junto a la celosía que custodia los restos de la recordada religiosa. "Hace dos años seguidos que estoy viniendo, antes no podía hacerlo", explicó Zenaida Díaz, una vecina de San Juan de la Rambla. "Me gusta mucho venir este día y por lo que voy a pedir, principalmente, es por la salud", añadió.

Junto a ella, unos pocos puestos por detrás, estaba María Dolores Cruz. "Apenas llevo una hora aquí pero es cierto que parece que hay menos gente. Hace un par de años también llovió y se notó", apostilló. Sobre su petición a la monja incorrupta, esta vecina de San Juan de la Rambla aseguró que rogaría "para que se beatifique de una vez a Sor María de Jesús".

Los más jóvenes también aprovecharon la fría mañana lagunera para acercarse al templo. Este fue el caso de la palmera Tamara Pérez, que acompañó a su hermano hasta la iglesia de la plaza del Adelantado. "Teníamos curiosidad, lo vimos publicado y decidimos acercarnos", explicaron.

Dentro de la iglesia, muchos de los asistentes aprovecharon para rezar o simplemente para pasar un rato de recogimiento. Junto a la celosía, varias voluntarias repartieron estampitas. "Para pedirle un favor a la Siervita basta con escribir lo que se desee, ya sea una petición o un problema para el que se busca la solución, y tirarlo a través de la reja", explicó una de ellas. "Es totalmente confidencial, esos papelitos solo los leen las monjitas", añadió.

Para la ocasión, también se trasladaron hasta La Laguna personas procedentes de otras islas. Es el caso de Manuel Ojeda, el sepulturero del pueblo grancanario de Agaete. Lleva más de treinta años cumpliendo con esta tradición cada 15 de febrero. Ayer llevaba, además, una camisa reivindicativa en el que se podía leer "Sor María de Jesús a los altares ¡ya!". "Ella me ha ayudado siempre, especialmente con un niño enfermo de la familia. Es muy protectora y considero que ya es hora de que tengamos una santita canaria", explicó.

La causa de beatificación de la Siervita comenzó en 1828. El proceso se interrumpió en la década de los años 30 del siglo XIX, probablemente a causa de los procesos de desamortización. El expediente quedó escondido en un baúl del monasterio. El proceso se retomó, de la mano del desaparecido obispo Felipe Fernández, en 1991. "Estamos ahora en la fase en la que el objetivo es concluir la Positio", informó desde el monasterio.

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