Fiestas en La Laguna

Un pueblo que late al ritmo de su patrón

Unas 7.000 personas acudirán mañana a Tejina para presenciar la tradicional ofrenda a San Bartolomé y disfrutar de sus corazones. Las altas temperaturas han dificultado la búsqueda de frutas adecuadas para ornamentar los símbolos

27.08.2016 | 04:10
Un pueblo que late al ritmo de su patrón

Entre 6.000 y 7.000 personas acudirán mañana a Tejina para presenciar la entrada de los corazones en la plaza del pueblo. Un año más, la localidad vibrará al son de estas curiosas ofrendas y teñirá sus calles con los tres colores más emblemáticos de las fiestas: el naranja de la calle de Arriba, el amarillo de la calle de Abajo y el verde de El Pico. Todo está listo en la plaza porque hace ya casi cuatro semanas que la localidad lagunera vive inmersa en una fiesta constante, no hay ni un solo día sin actos. Todo, salvo los corazones. Las emblemáticas ofrendas a San Bartolomé se preparan con mimo desde una semana antes, todo está medido y todos los detalles son importantes.

Mañana, cada uno de estos corazones saldrá de sus respectivos salones para ser levantados frente al santo patrón. La rivalidad que hay entre los corazones es de sobra conocida y habrá comentarios irónicos y bromas sobre tal o cual defecto del corazón de la calle vecina. La sangre, sin embargo, nunca llega al río y lo más importante es la fiesta, que además es Bien de Interés Cultural (BIC).

Esta semana, los locales de los tres corazones se convirtieron -como es tradición- en un ir y venir de gente. Todos participan, desde los mayores a los más pequeños. De hecho, estos últimos tienen su propia ofrenda el próximo miércoles: el corazón pequeño en honor a la Virgen de la Encarnación.

Ayer mismo, varios grupos de tejineros fueron al monte a recoger las ramas de haya que necesitan para cubrir la base del corazón. Asimismo, y desde hace varias jornadas, en todos los locales tejineros los más mañosos se afanan en la confección de las tortas que adornarán estas famosas ofrendas.

En el local de la calle de Arriba, por ejemplo, explicaron que llevan más de un mes trabajando en la preparación de su corazón. Este año, la parte más complicada ha sido conseguir la fruta apropiada. Una dificultad que, por cierto, ha sido común para los tres corazones. Con las altas temperaturas, ha sido más complicado de lo normal encontrar la fruta necesaria.

La calle de Arriba, con todo, ya tiene listos unos 150 kilos de piñas. También suelen usar manzanas y granadas para completar la decoración. Con todos los materiales preparados, se afanaban estos días en la preparación de la tortas, otro de los elementos esenciales en la ornamentación de los mismos. "Cada año son distintos, cada uno hace el diseño que quiere. Hay desde zapatillas hasta molinos y pulpos, de todo", explicó el presidente del corazón de la calle de Arriba, Juan Ramón González.

Los corazones no son solo el símbolo de Tejina, también se han convertido en un importante motor económico y atraen a la zona a visitantes interesados en conocer cómo se elaboran. Mueven además su pequeña maquinaria de recuerdos y productos. Un ejemplo son las camisetas de cada corazón. La plaza de la iglesia se convertirá en un río de colores gracias a estas camisas que, además, muestran siempre una broma sobre la superioridad del propio corazón sobre el resto. Son, asimismo, un recuerdo que todo tejinero atesora sobre su participación en las fiestas. "Todo esto se hace con el corazón. Todos los tejineros esperan hasta el 1 de agosto para trabajar por sus fiestas. Es el momento en el que todos intentamos estar de vacaciones, lo llevamos dentro", añadió González.

El local de la calle de Abajo también era esta semana un hervidero. Amasar la harina para las tortas y diseñar todos los motivos era la consigna este jueves. "Todos los vecinos siempre tienen listo su sobre para las fiestas y para los corazones", indicó Omayra Cruz, presidenta del corazón de esta calle, fácilmente identificable por sus limones. "Nos financiamos así, con la ayuda de los vecinos. Lo poco que sobra, si es que sobra, lo estamos ahorrando para tener algún día nuestra propia sede", explicó.

Para Cruz todos los momentos de la fiesta son emocionantes pero asegura que es precisamente con la preparación del corazón donde se dan los instantes más emotivos. "Yo la llamo la familia de agosto, una gran familia", aseguró.

En El Pico una de las características que los distingue es que prefieren amasar la harina con los pies. "Así se puede hacer más cantidad de una sola vez", indicaron. Su presidenta, Nazareth Molina explicó que hacen medio centenar de tortas aunque finalmente solo se usan 16. "Usamos las que mejor quedan y las que tienen un tono similar tras el horneado", especificó.

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