SALVADOR LACHICA (ACN PRESS) - SANTA CRUZ DE TENERIFE
Los grupos que apoyan al Gobierno, Coalición Canaria (CC) y Partido Popular (PP), votaron en contra de una propuesta del PSC por la que se pedía al Gobierno que garantizara "la presencia física durante las veinticuatro horas del día de un médico y ATS en los centros de salud de La Gomera, especialmente en los de Hermigua, Vallehermoso, Valle Gran Rey y Alajeró".
Esta negativa fue precedida de una nueva bronca política, protagonizada por la portavoz del PP, Cristina Tavío, que visiblemente alterada culpó al PSC de "utilizar un fallecimiento para ponerlo encima de la mesa y decir que es responsabilidad de CC y PP", por lo que increpó a la diputada Rosa Guadalupe Jerez que "con la muerte de los canarios no se juega ni se hace demagogia". Tavío increpó de forma alterada al PSC que haya "querido poner un muerto encima de la mesa para decir que es responsabilidad de CC y PP".
Tavío se refería al hecho de que la diputada socialista recordara que el pasado mes de diciembre "ocurrió la muerte de un a un ambulatorio de Hermigua después de estar llamando a las puertas y al 112 durante más de media hora y no le abrieron".
La diputada socialista aseguró que "no pedimos mucho dinero, con 4.000 euros se puede arreglar este problema" que deja desasistida y abandonada a la Isla.
Jerez también tuvo otra disputa con la consejera de Sanidad, Mercedes Roldós, ya que la socialista afirmó que "los gestores políticos de la Sanidad hacen negocio con la salud de los gomeros" porque los tratan "como una estadística cuando pedimos un buen servicio sanitario", ya que la Consejería y el Gobierno "consideran la Sanidad un negocio y no una protección social".
Roldós exigió al presidente del Parlamento, Antonio Castro, que se retiraran del acta las palabras de la diputada socialista, por considerarlas un "deshonor" para la Cámara regional, a lo que su titular contestó que no era posible porque "una crítica política, por dura que sea, no puede ser censurada" por la Mesa.
Como se recordará, el pasado diciembre Óscar Mendoza, el hijo del fallecido, declaró a ACN Press que por cuestiones presupuestarias la atención médica de los habitantes del municipio de Agulo, del que es natural, es compartida con la de Hermigua que no veía "con lógica" que después de las 10 de la noche no haya un médico de guardia presencial en un centro de salud del que dependen unas 3.300 personas, con un alto índice de mayores de 65 años.
Mendoza sostenía en diciembre que por el momento no tiene pensado denunciar, "a pesar de que todo el mundo me ha animado a hacerlo. No quiero venganza ni dinero, pero si las autoridades no subsanan las carencias sanitarias del norte de la isla en un plazo de tres meses tomaré las medidas oportunas, pues espero que mi padre sea la última persona que muera en Canarias en estas circunstancias tan vergonzosas".