IDEAPRESS | SANTA CRUZ DE LA PALMA
El consejero de Educación, Cultura y Patrimonio Histórico, Primitivo Jerónimo, señaló que estos restos han sido sometidos a estudio antes de pasar a formar parte de los fondos museísticos.
El origen de estos restos se encuentra en un yacimiento arqueológico descubierto, de forma casual, a comienzos de la década de los 70, durante la realización de la apertura de una pista y la construcción de unos canteros de aguacates que atravesaban el poblado de cuevas en ambas márgenes del Salto de Casimiro, muy cerca de la confluencia entre los barrancos de Tenisca y Torres. La excavación no fue realizada por profesionales, y se hizo de una forma apresurada y sin metodología científica, de tal forma que la recogida de restos arqueológicos fue muy selectiva, por lo que muchos de los vestigios, con toda probabilidad, aún permanecen in situ. La gran mayoría de los restos prehispánicos fueron ubicados en el Ayuntamiento de El Paso, donde se preparó una vitrina de madera y cristal para acoger a los materiales más llamativos, seis cráneos prácticamente enteros, así como los escasos fragmentos de cerámica, algunas piezas líticas y una treintena de lapas.
Olvidados en una caja. Los restantes huesos humanos se introdujeron en una gran caja de madera que se depositó en los sótanos del consistorio pacense, donde han permanecido hasta enero de 2009. Desde el Cabildo se iniciaron los trámites para que tales vestigios prehispánicos fuesen depositados en el MaB, ya que sus instalaciones son las adecuadas para conservarlos y protegerlos, y donde se encuentran desde el pasado mes de septiembre.