LA OPINIÓN | VALVERDE
Baños cerrados, fogones cayéndose a trozos, barandillas oxidadas con restos de pintura azul que tuvo antaño, mesas en mal estado al igual que la tanqueta de fregar llena de basura y sin grifo porque no hay agua, entre otras cosas. Así comienza la denuncia que hacía pública la semana pasada la concejal del grupo municipal socialista de Valvede Dolores Padrón sobre el Charco Manso. "El suelo de piedra uniforme en color ofrece dificultades para apreciar con claridad dónde empieza un nivel y dónde comienza el otro, con el consiguiente riesgo de caída, así como la avanzada oxidación de los elementos férreos del mobiliario urbano, cajas de luz rotas y los cables de las lámparas colgando".
Junto a la falta de limpieza del área, Padrón subrayaba "la peligrosidad de la carretera que une a esta playa con el pueblo, pues no existe señalización ni vertical ni horizontal, falta de arcenes y ancho adecuado para una vía que es bastante transitada y que es muy visitada por la espectacularidad de sus paisajes". Asímismo la socialista lamentaba "el esfuerzo en vano que supone la promoción de la isla al exterior cuando existen zonas poco o nada cuidadas", recalcando la importancia su cuidado y mantenimiento.