OMAR G. GARCÍA (IDEAPRESS) | SANTA CRUZ DE LA PALMA
La Palma, tal y como está ordenado su suelo en este momento, tiene un crecimiento demográfico potencial que podría incrementar un 35 por ciento la población que actualmente vive en la Isla. Esta cifra tan esclarecedora la aporta un estudio realizado en el marco del Plan Insular de Ordenación de La Palma (Piolp), en el que se estudia la capacidad de crecimiento de los suelos urbanos no ocupados y de los urbanizables no desarrollados.
Un crecimiento de esta naturaleza podría llevar la población insular de los casi 86.000 habitantes que tiene en la actualidad hasta los 131.540 que alcanzaría de colmatar todo el terreno previsto para urbanizar. Un cálculo que incluso podría verse incrementado con los posibles crecimientos en suelo rústico.
Más que a largo plazo. El equipo redactor del Piolp se encarga de advertir de que "esta capacidad es superior a los posibles escenarios formulados a largo plazo".
En el polémico documento se señala, asimismo, que "considerando que la contención en la ocupación de suelo es una de las bases fundamentales para conseguir el desarrollo sostenible que deseamos, los planes generales que desarrollen el Piolp deberán ser extremadamente cautos en la clasificación de nuevo suelo urbano y urbanizable de uso residencial, estableciendo políticas, insulares y municipales, que incidan en el desarrollo de los suelos actualmente clasificados como urbanos y urbanizables, tendiendo a menores ocupaciones y mayores densidades".
Y es que las proyecciones demográficas que se prevén por parte del Plan Insular, con el objetivo de conseguir una evolución poblacional uniforme, "plantean una evolución de los 85.933 habitantes a 89.807 en 2012(+4 por ciento); 93.092 en 2016(+4 por ciento) y 111.149 (+16 por ciento) habitantes en 2038".
Equilibrio. Estos datos establecen previsiones en la distribución de la población en la Isla y limitaciones a la capacidad de La Palma "para desarrollar una implantación turística vinculada a las relaciones de equilibrio entre actividad turística y población y actividad local".
Cabe recordar que el crecimiento turístico que está diseñado para el futuro de la Isla y que prevé un tope máximo de camas de 25.000, sobre las algo más de 13.000 plazas existentes en la actualidad, fue definido por el Plan Territorial de Ordenación Turístico, también conocido como Plan Territorial Especial (PTE).
Un incremento que "no ha de suponer una excesiva carga para la preservación de la calidad ambiental de La Palma", según el Piolp, un documento que ha provocado, y sigue provocando, un considerable debate en la sociedad palmera.