ANTONIO CABRERA | PUERTO DEL ROSARIO
La ermita de Vega de Río Palma volvió a quedarse pequeña para acoger a los numerosos feligreses que se dieron cita durante el fin de semana para venerar a la Patrona de Fuerteventura: la Virgen de La Peña. Sin embargo, la procesión religiosa y la ofrenda volvieron a congregar a cientos de personas que demostraron el enorme fervor que se le profesa a la Patrona.
La eucaristía, que se celebró en la plaza pública, no fue presidida por el obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases, que no pudo desplazarse hasta la Isla por problemas de salud. Finalmente ofició la misa el vicario general Hipólito Cabrera, quien definió al pueblo majorero durante su homilía como integrador y solidario como consecuencia de la acogida que han tenido con los inmigrantes llegados a la Isla.
El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero; el presidente del Cabildo, Mario Cabrera; la consejera de Educación y Cultura, Milagros Luis; y el alcalde de Betancuria, Marcelino Cerdeña, estuvieron presentes en el acto religioso, que finalizó con la tradicional procesión de la imagen por las calles aledañas al templo. Tras ser devuelta la imagen al interior de la ermita, los feligreses pasaron a venerarla, pero en esta ocasión solo podían inclinarse ante la Patrona y no besarla como en anteriores ediciones a causa de la gripe A.
Fuentes oficiales cifraron la participación en unas 20.000 personas durante las fiestas.