Intento de Golpe de Estado en Turquía Reacciones de canarios

"Aún no sabemos si podremos volver el lunes"

17.07.2016 | 05:47
Breogan Sánchez, frente a la basílica de Santa Sofía en Estambul.

El canario Breogan Sánchez califica lo ocurrido durante la madrugada del pasado viernes al sábado en Turquía como "una película". Residente desde hace dos años en Estambul, este geógrafo apunta que la tónica predominante durante las primeras horas del golpe de estado fue la confusión. "Al principio no sabíamos qué estaba ocurriendo", afirma. Pero con el paso del tiempo supo de la situación delicada en la que se encontraba el país y el intento fallido de los militares que, en su opinión, fracasó por los ciudadanos pro Erdogan que salieron a la calle tras la petición realizada por el presidente.

El grancanario Breogan Sánchez veía ayer desde la ventana de su casa las calles de Estambul desiertas, por las que deambulaban unos solitarios vendedores de frutas. La imagen era muy diferente a la que unas doce horas antes se estaba escenificando frente a sus ojos. Tiroteos, helicópteros y cazas sobrevolando el cielo, explosiones... Estaba viviendo un golpe de estado. "Era más una sensación de emoción, de ver una película, algo único, algo que vamos a recordar el resto de nuestras vidas; a que estábamos viviendo algo preocupante", apunta este geógrafo de 30 años que, sin embargo, agrega que los primeros momentos fueron de tensión. "Fue todo muy confuso porque aquí nadie sabía nada", señala.

Este antiguo vecino de Los Tarahales, que estudió en el Instituto Tomas Morales y en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, recordó que la noche del viernes se estaba preparando para salir de su vivienda cuando empezó todo. "Varios de mis amigos me decían que no saliera, que algo estaba pasando pero no se sabían el qué", indicó. Sobre las diez de la noche comenzaron a llegar los primeros rumores de que se estaba gestando un golpe de estado por parte de los militares. "Todo era muy confuso", repite. "Fui siguiendo el transcurso de la noche desde mi casa, con la ventana abierta para escuchar lo que pasaba. En la calle no había gente pero los vecinos sí que estaban asomados a las ventanas, todos estaban escuchando los helicópteros pasando, los tiroteos, algunos pensaban que estaban explotando bombas pero después se confirmó que eran los cazas", dijo.

Estos momentos fueron los más difíciles para Sánchez porque, como reconoce, sintió temor. "No sentí miedo, más bien incertidumbre cuando los helicópteros volaban muy cerca y no sabía si eran militares o de la policía, pensaba que en algún momento podían derribarlos y así caer sobre nuestras cabezas". Por ello, decidieron resguardarse en las zonas del edificio más alejadas de las ventanas. Asimismo, hizo caso a las recomendaciones que hicieron los periodistas. "Cargué los móviles, los ordenadores, las baterías portátiles y también rellené todas las garrafas y botellas con agua porque no sabía si iban a cortar la luz o el agua", apuntó.

La situación cambió sobre las tres de la madrugada, cuando llegaban las primeras informaciones en las que se aseguraba que el Gobierno había tomado el control de la situación. En su opinión, el fracaso de la sublevación se produjo por la actuación de los seguidores del presidente Recep Tayyip Erdogan. "Todos sabían que los militares no tenían intención de dañar a la ciudadanía sino de cambiar el Gobierno. Por eso fracasó, porque nadie esperaba que la ciudadanía saliera a la calle". Pero el dirigente pidió a la gente través de su teléfono móvil que ocuparan las calles para oponerse a la revuelta. "Esto fue bastante sorprendente para mi ya que dentro del punto de vista cultural en oriente necesitan un líder (...) desde que el presidente dice que es mejor salir a la calle, sin razonamiento ni nada se tiran a seguir la bandera del presidente".

La situación, mediodía después, ya era más tranquila. Una gran bandera turca de cinco metros colgaba de uno de los edificios cercanos al de Breogan Sánchez, que reside a escasos 400 metros de la plaza Taksim. "Con esta acción se ve que la gente está orgullosa de este movimiento", declaró. A media tarde, el presidente turco pidió a sus ciudadanos que saliera a las calles para apoyar al Gobierno, aunque el grancanario decidió seguir las indicaciones de la Embajada de España, que solicitó a sus ciudadanos presentes en el país euroasiático que no salieran de sus domicilios y evitaran aglomeraciones.

Tras el golpe de estado fallido, Sánchez evalúa seriamente abandonar el país. "Esta mañana [por ayer para el lector], tomándome una ducha fría, pude pensar todo con claridad después de esta película de acción que vivimos ayer [antes de ayer]. Ha habido muchos eventos en Turquía este último año y yo mismo me he dado cuenta de que a cada momentos les estoy diciendo a mis familiares, amigos y conocidos que estoy bien y llega un punto en el te preguntas: ¿hasta cuando?". "No quiero adaptarme a una situación que no es buena y cometer el error de quedarme más tiempo del necesario porque con este golpe de estado he visto que no solamente ha habido un gobierno inestable sino que las decisiones que ha tomado el actual presidente no han sido las más adecuadas", agregó. A ello se une que su pareja, de nacionalidad turca, le pide que vuelva a España, "pero lo que quiero es planear mejor una salida juntos".

En caso de volver, Sánchez recalca que "sería con mi novia para comenzar una nueva vida en España o estar allí hasta que la situación en Turquía se vuelva un poco más estable". Esta decisión la tomaría muy a su pesar. "Es un país que me fascina. Además, Estambul, en especial, la adoro por su gente y su cultura, pero tendré que mirar si puedo ser un poco más optimista, si la situación va a cambiar a corto plazo o darme por vencido, tirar la toalla, y pensar que no es el país en el que quiero estar".

Sara Bernard, de 30 años, reside en Estambul, pero el golpe de estado le cogió de vacaciones en Chipre. "Volvemos el lunes, pero aún no sabemos si podremos volar", afirmó esta joven grancanaria que aseguró que la realidad del país ha cambiado tras lo ocurrido en la madrugada de ayer. "Esto pone a Turquía en una situación muy distinta a la de los atentados de hace semanas, porque puede potenciar el terrorismo por la situación de caos".

Bernard aseguró que desde fuera tienen "mucha información contradictoria", por lo que esperan regresar para tomar cualquier decisión. Esta psicopedagoga, natural de Arenales, reconoce que la noche del viernes fue "bastante dura" y que durante el día de ayer tanto ella como su marido estuvieron "dándole mil vueltas" a lo ocurrido antes de regresar a la ciudad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

Enlaces recomendados: Premios Cine