LAURA DOCAMPO | PUERTO DE LA CRUZ
-¿Con qué finalidad Haití ha pedido ayuda a la OMT?
-Haití ha identificado que tiene dos sectores económicos que debe desarrollar en su hoja de ruta de recuperación del país: agricultura y turismo. Por eso la OMT tiene que estar ahí para cumplir su responsabilidad internacional. De todos modos, ahora estamos todavía en una primera etapa de la crisis de Haití. Ahora toca gestionar la ayuda humanitaria. La segunda etapa consistirá en evaluar los recursos económicos recaudados y planificar cómo se reconstruye el país. El Banco Mundial calcula que se conseguirá la misma cantidad de fondos que se reunieron para Tailandia tras el tsunami. Estamos hablando de casi 8.000 millones de dólares.
-¿Cuál será el rol que desempeñará la OMT en este caso?
-La OMT es un organismo especializado de la ONU y el único con sede permanente en España. Nuestro trabajo se rige por los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Nosotros abordamos el turismo como vehículo para fomentar el desarrollo sostenible. Por tanto, nuestro foco está en los países en vías de desarrollo, donde además la tasa de turismo internacional está creciendo más. El turismo requiere infraestructuras, recursos humanos, transporte, telecomunicaciones, un marco legal y servicios sanitarios; es un sector que crea mucho empleo. Todo esto es lo que necesita Haití.
-¿Por qué Haití podría librarse ahora de la marginalidad y la miseria que no pudo paliar antes del terremoto?
-Porque hay que refundar el país, porque hay que hacerlo desde cero.
-¿De qué manera podría ayudar Canarias en esa reconstrucción?
-Podría ser un referente importante. Canarias es el ejemplo vivo de que turismo significa desarrollo. El Archipiélago tiene infraestructuras, servicios, recursos humanos cualificados... El turismo es la única actividad económica que tiene un impacto transversal.
-Si Canarias fuera el ejemplo a seguir para Haití, ¿de qué manera se podría evitar que se cometieran los mismos errores que se han cometido en el Archipiélago como, por ejemplo, la depredación del suelo?
-Creo que ahora estamos en otro momento de conciencia. Un ejemplo de ello es la Cumbre de Copenhague. Aunque para muchos haya sido un fracaso, demostró que el cambio climático es un problema reconocido más allá de toda duda. También hay conciencia de que debemos cambiar nuestro paradigma económico. Lo que nos decían que era cierto en esta materia, ahora despierta serias dudas.
-Haití es un caso típico de la devastación extrema que puede provocar el capitalismo salvaje.
-Es el ejemplo de una economía que requiere rehacerse y de un tejido social que necesita apoyo. El reto es refundar el país. Y la oportunidad está en que ese proceso se haga de una manera sostenible.
-En materia turística también hay nuevas tendencias y destinos emergentes que parecen cambiar las reglas del juego ¿Qué deberían aprender Canarias y Haití sobre eso?
-No sé si hay nuevas reglas. Lo que cambia es que la competencia es cada vez más feroz. Ya no se puede competir con una oferta que pueda ser intercambiable. Si un destino ofrece un producto y otro destino ofrece lo mismo con el precio como única diferencia, la tendencia será a decidirse por el más barato. Hay que fidelizar al turista. Y para ello hace falta ofrecerle algo distinto. Estamos en un entorno cada vez más competitivo, más exigente y cada vez más concienciado. Por eso hay que aprovechar esta oportunidad de hacer bien las cosas en Haití. Ahora, tampoco se pueden esperar milagros. Este será un proceso a largo plazo.
-En Canarias se habla desde hace tiempo de la necesidad de un cambio de modelo, de la conveniencia de reconvertir el modelo turístico para ganar competitividad. ¿Podría la OMT asesorar o apoyar de alguna forma a Canarias en ese proceso?
-Yo creo que para Canarias, y para muchos otros destinos que se enfrentan a los mismos retos, el debate en sí es sano. Del intercambio de ideas pueden surgir propuestas para responder a este tipo de dudas. Lo que la OMT puede aportar a una región como Canarias es una labor de fomento del diálogo y de una creciente sensibilización sobre una realidad cambiante en las tendencias de mercado.