MIGUEL ÁNGEL AUTERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Ya eran pobres los haitianos. El 80 por ciento de su población vivía por debajo del umbral de pobreza; de pobreza extrema. Haití, un país que ocupa la mitad de una isla en el Caribe y que ahora su capital, Puerto Príncipe, tras la brutal sacudida de un terrenoto de fuerza 7 en la escala Richter, ha quedado arrasada. Las imágenes de la tragedia dieron y seguirán dando la vuelta al mundo. Miles de cadáveres bajo los cascotes del malísimo cemento con el que construyen los edificios oficiales, los de servicios públicos o las casas de las clases pudientes. La ironía del desastre ha sido que muchos de los chamizos levantados con madera, las viviendas que ocupan quienes están en los niveles más bajos de la sociedad siguen en pie como si el seísmo, en su afán destructor, hubiera respetado a quienes poco o nada tenían para destruirlo.
Y así ocurrió con la escuela de San Gerardo, en Puerto Príncipe, y que recientemente –el 13 de diciembre de 2009– fue inaugurada su ampliación gracias al pueblo de Tenerife que colaboró económicamente con la organización Acoger y Compartir. El dinero que se había recaudado entonces permitió ampliar la escuela. Esa circunstancia permitió que más niños tuvieran acceso a su educación pero esa feliz circunstancia se tornó en masacre cuando el temblor de tierra provocó que la escuela se viniera abajo segando la vida de al menos 300 niños que asistían a clase...
Anoche, la ONG Acoger y Compartir celebró un concierto benéfico en el puerto de Santa Cruz en el que participaron Pepe Benavente, Chago Melián, K-Narias, Nauzet, Anne Peters, La Pista Búlgara, Mayelín, Gospel Shine Voices y artistas cómicos como Manolo Vieira y los componentes de Clave de Ja. La dársena de Los Llanos se convirtió, por un momento, en el lugar en el que algo había que celebrar. Por supuesto que no era la tragedia del terremoto sino el espíritu solidario de quienes se acercaron a la explanada y bajo el pretexto de pasar una velada agradable, donar los 10 euros de la entrada para tratar de paliar las necesidades de los cientos de miles de damnificados de Haití.
El público aportó su granito de arena al igual que lo hicieron quienes se subieron al escenario. Pepe Benavente dijo anoche a La Opinión de Tenerife que "estoy aquí para aportar un pequeño granito de arena con lo que sé hacer; para devolverles la sonrisa a esas personas que lo están pasando tan mal; la verdad es que yo siempre digo que el artista debe empezar primero por ayudar a las personas que lo necesitan y mi humilde parecer es que todos los que estamos esta noche aquí lo hacemos para solidarizarnos con esta causa". Chago Melián señaló que "aporto mi granito de arena después de ver las estremecedoras imágenes de ese país y de tanta gente que está sufriendo tras el terremoto. Le hablo y estoy recordando algunas imágenes y aún me emociono. Todos debemos aportar algo para hacer llegar una sonrisa a aquellos que tardarán muchos años en recuperarse".