EUROPA PRESS | NUEVA YORK
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, felicitó ayer a los senadores demócratas por alcanzar la unanimidad a la hora de ratificar el proceso de debate de la reforma sanitaria en la Cámara Alta frente a la interferencia de "los intereses especiales" representados por los grupos de presión.
"El Senado estadounidense ha eliminado la aparición del "filibustero" –una figura empleada para obstaculizar votaciones– que podría haber bloqueado la votación final y, con ello, el Senado se ha apuntado una gran victoria para el pueblo americano", aseguró el presidente. Los 60 senadores demócratas apoyaron la celebración de la votación final que tendrá lugar el 24 de diciembre. Obama agradeció el consenso alcanzado por el Senado que, "al enfrentarse contra los intereses especiales –que han impedido la reforma durante décadas y que están presionando contra ella–se acerca a una reforma que va a marcar una diferencia tremenda".