EFE | JERUSALÉN
El Comité de Planificación de Jerusalén aprobó ayer la construcción de unas 900 viviendas en una colonia judía, pese a las presiones para que Israel deje de expandir sus asentamientos. Las nuevas casas se levantarán en Guiló, barrio del sur situado al este de la Línea Verde -la frontera entre el territorio israelí y palestino -, por lo que la construcción vulnera el Derecho Internacional.
El proyecto aún precisa el visto bueno de otros organismos.Tras su aprobación sin objeciones por el comité, comienza un plazo de sesenta días en el que podrán presentarse objeciones al plan, bautizado "Laderas Orientales de Guiló" y que consistirá en la edificación de apartamentos de hasta cinco habitaciones.