EUROPA PRESS | MADRID
"Tomamos nota de que el rey de Marruecos pasa página a la era de la democracia y las nuevas libertades, anunciada pomposamente tras su entronización para volver a la política de los años de plomo", lamenta el Gobierno saharaui en un comunicado oficial.
Este discurso, pronunciado el viernes en el 34 aniversario del inicio de la Marcha Verde –que permitió a Marruecos ocupar ilegalmente el Sáhara Occidental–, supone, según el Gobierno saharaui "el aumento de la escalada de la represión en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, en contra de cualquier oposición o cualquiera que se oponga a la ocupación ilegal marroquí, incluidos los defensores de los Derechos Humanos y la indefensa población civil saharaui que se atreve a expresar sus opiniones pacíficamente".
La nota afirma que "el rey de Marruecos ha puesto como condición para la cooperación de su país con el Enviado Personal del Secretario General de la ONU en sus esfuerzos para llegar a una solución política, democrática, justa, duradera y aceptable que garantice el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, que la parte saharaui acepte su plan de autonomía, un plan inaceptable e irreal". Condenó "la intransigencia de Marruecos" ante la política de ocupación ilegal y represión. El Gobierno emplaza a la comunidad internacional y al Consejo de Seguridad de la ONU a asumir sus responsabilidades para obligar a Marruecos a cumplir con la legalidad internacional.