EFE | ARGEL
El embajador y ex ministro de Defensa de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Ghali, afirmó ayer que el Gobierno saharaui no descarta ninguna opción, incluida la vuelta a la acción armada, ante la "feroz represión" de las autoridades marroquíes "sobre los territorios ocupados".
El diplomático saharaui advirtió que después de tres semanas de "escalada" en la represión por las fuerzas de seguridad marroquíes, las ciudades "ocupadas están en alerta máxima". Según Ghali la comunidad internacional no puede permanecer "sorda" a los llamamientos para detener lo que calificó de actitud "sangrienta y torturadora" del régimen marroquí.
"Nosotros somos un pueblo pacífico y hemos optado por la vía pacífica y la negociación para solucionar el conflicto del Sahara Occidental", explicó el diplomático, quien agregó que quieren que se le permita al pueblo saharaui decidir por sí mismo su futuro, y que "la situación se degrada y Marruecos persiste en la violación de los derechos humanos".