AGENCIAS | WASHINGTON-KABUL-LUXEMBURGO
Matthew Hoh, un funcionario del Departamento de Estado de EE UU con responsabilidades en Afganistán, es el primer miembro de la Administración del presidente estadounidense, Barack Obama, que renuncia en protesta contra la guerra de EE UU en ese país, según informó ayer el diario The Washington Post.
"Ya no entiendo ni tengo confianza en los propósitos estratégicos de la presencia de Estados Unidos en Afganistán", escribió Hoh el 10 de septiembre pasado en una carta al jefe de Personal del Departamento de Estado.
"Tengo dudas y reservas acerca de nuestra estrategia reciente y nuestra estrategia planificada para el futuro, pero mi renuncia se sustenta no en la forma en que conducimos esta guerra, sino en por qué y con qué fin", añadió Hoh, un ex capitán de la Infantería de Marina con experiencia de combate en Irak, que prestó servicios como uniformado en el Pentágono, luego como civil en Irak y, desde enero, en el Departamento de Estado.
En julio pasado, indicó el Post, Hoh pasó a ser el funcionario civil estadounidense de más alta jerarquía en la provincia afgana de Zabul, donde existe una fuerte presencia de los talibanes.
"El mes pasado, Hoh, de 36 años, se convirtió en el primer funcionario estadounidense que se sabe que renuncia en protesta contra la guerra afgana que, según él cree, ha fortalecido la insurgencia", señala el Washington Post.
Más marines muertos. En tanto, al menos ocho soldados estadounidenses y un civil afgano han muerto ayer en un múltiple atentado con bomba en el sur de Afganistán, según indicó en un comunicado la misión de la OTAN en este país, la Fuerza de Asistencia a la Seguridad, que informó de que otros soldados resultaron heridos en un "múltiple y complejo atentado" con bomba, pero no ofreció más detalles.
Estos incidentes se producen un día después de la muerte de once militares estadounidenses en dos accidentes de helicóptero en Afganistán y en un momento en que Obama está tratando de decidir si enviar más tropas para combatir a la insurgencia talibán, que se encuentra en su periodo de mayor actividad desde 2001.
Los esfuerzos de EEUU y sus aliados para estabilizar Afganistán se han visto complicados por la tensión política generada por las elecciones presidenciales de agosto pasado, en la que el fraude generalizado favoreció al actual presidente, Hamid Karzai.
En tanto, la Unión Europea adoptó ayer una nueva estrategia para reforzar su actuación en Afganistán en la que reconoce que la situación en el país se está "deteriorando", por lo que analizará un refuerzo presupuestario y el envío de más tropas al país asiático.