OTR PRESS | MADRID
José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, aclaró ayer que la cuantía de miembros de la Guardia Civil que partan a Afganistán "no podrá estar mucho más allá" de los 40 agentes. Esta es la postura que mantiene el líder del Ejecutivo tras la reunión que el martes mantuvo con el líder estadounidense Barack Obama, al que ya le hizo saber la contribución que iba a tener lugar en la contienda de Afganistán por parte de España.
Según prometió Zapatero a Obama, los guardias civiles que se desplacen hacia Afganistán se encargarán de formar a las fuerzas de seguridad Afganas.
Por su parte, la Asociación Unificada de la Guardia Civil ha expresado su rechazo al aumento del número de guardias civiles en Afganistán argumentando que los agentes "no están preparados" para ir a una "zona de conflicto y en guerra".
El portavoz de esta asociación, Juan Antonio Delgado, aseguró que a Afganistán "se le puede poner el nombre que se quiera", pero destacó "que está en guerra" y subrayó que ésta misión es "totalmente militar". "Para eso están los soldados", apostilló.