AGENCIAS | TEGUCIGALPA
El Gobierno interino de Roberto Micheletti radicalizó ayer su postura dentro y fuera de Honduras con la suspensión de las garantías constitucionales durante 45 días y la decisión de no admitir a funcionarios internacionales en el país, al tiempo que advirtió a Brasil del fin de la inmunidad de su legación en Tegucigalpa.
Horas después, decidió el cierre del canal 36 de televisión y Radio Globo -afines al derrocado presidente Manuel Zelaya- al entender que "ofenden la dignidad humana, a los funcionarios públicos o atenten contra la ley".
En tanto, la Organización de Estados Americanos (OEA) convocó para ayer de manera urgente un Consejo Extraordinario para analizar la situación en Honduras. José Miguel Insulza -y titular de la OEA- lamentó la expulsión de una misión del organismo de Honduras aunque subrayó que es importante "no cambiar el rumbo" y persistir en dar una solución pacífica al conflicto.