EFE | TEHERÁN
Irán permitirá a los expertos del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) visitar la planta de enriquecimiento de uranio que ha comenzado a construir en secreto, aseguró ayer el jefe del equipo negociador nuclear iraní, Ali Akbar Salehi. En declaraciones divulgadas por la televisión estatal, el responsable iraní precisó que la fecha se negociará directamente con la citada agencia de la ONU.
Según Salehi, la instalación clandestina es un proyecto piloto en el que se colocarán unas tres mil centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio. El presidente de EE UU, Barack Obama, acompañado por los jefes de Gobierno de Francia, Nicolas Sarkozy, y del Reino Unido, Gordon Brown, reveló el viernes que Irán construye en secreto una segunda planta de enriquecimiento de uranio y advirtió que esta nueva planta viola sus obligaciones con la comunidad internacional.
Irán trató de adelantarse a la polémica y el pasado 21 de septiembre informó, a través de carta, a la OIEA de la existencia de la instalación, escondida bajo una colina cerca de la ciudad santa iraní de Qom. En este sentido, Salehi aseguró ayer que Irán ha querido evitar "una nueva conspiración" de Estados Unidos y sus aliados "informando voluntariamente" de la existencia de la planta.
Condena de Rusia. La noticia, unida a las incertidumbres que arroja el nuevo proyecto y la actitud clandestina de Irán, han propiciado que se haya sumado a la condena Rusia y que China, reticente a las sanciones, también exija claridad a Teherán. El mismo viernes, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, insistió desde Nueva York en que su país cumple las reglas del OIEA y que esa agencia puede inspeccionar sus plantas nucleares.
"No tenemos ningún problema con que haya inspecciones de las instalaciones. No tenemos miedo", dijo el mandatario, quien señaló que aún faltan al menos 18 meses para que esté operativa. Las declaraciones de Ahmadineyad contradicen las realizadas ayer tanto por Salehi como por el destacado clérigo iraní Mohamad Mohammadi Golpayegani, quienes coincidieron en apuntar que estará en funcionamiento "pronto".
Golpayegani, jefe de la oficina del líder supremo de la Revolución iraní, ayatolá Ali Jameneí, aseguró, además, que con ella el país ha llegado a la cima de poder y que "deslumbrará" a sus enemigos. "Dios mediante, la nueva planta estará operativa en breve y cegará a nuestros enemigos", subrayó el clérigo, a quien citó la agencia oficial de noticias local Fars. La nueva polémica se conoce apenas una semana antes de que Irán se siente a la mesa en Ginebra con los representantes del denominado grupo 5+1 –integrado por los países miembros permanente del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania– para tratar la polémica nuclear.
Francia y el Reino Unido han amenazado con nuevas sanciones si Irán no aclara sus intenciones e interrumpe su controvertido programa de enriquecimiento de uranio.
Tensión. El portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Hasan Qashqavi, acusó ayer a ciertos países de Occidente de tratar de crear tensión y desviar la atención de la opinión pública. En declaraciones divulgadas por la agencia oficial de noticias local Irna, subrayó que Irán no ha construido una segunda planta de enriquecimiento de uranio de forma clandestina y que su acción ha sido en todo momento "transparente y ajustada a la regulación del Organismo Internacional de la Energía Atómica" (OIEA).
Qashqavi dijo ayer que "desafortunadamente, algunos países de Occidente, a través de la propaganda y los actos ilegales, han ensuciado el ambiente para distorsionar la realidad y eso demuestra que no están dispuestos a construir un clima de confianza". El portavoz advirtió, además, a estas naciones de que deben respetar las leyes internacionales y los códigos de conducta y evitar interferir en los asuntos internos de Irán.