EFE
Irán está sujeto a un embargo armamentístico internacional desde que en la pasada década de los años ochenta librara un larga e infructuosa guerra fronteriza con Irak. Aún así, desde 1992 ha logrado poner en marcha un programa bélico propio que le ha permitido modernizar su Ejército, y en especial a la Guardia Revolucionaria.
La semana pasada, Irán exhibió varios de sus misiles balísticos de fabricación nacional durante una parada celebrada frente al mausoleo del fundador de la República Islámica, gran ayatolá Rujolá Jomeini, en el sur de Teherán.
Misiles que alcanzan más de 2.000 kilómetros
Entre los proyectiles mostrados en el desfile, destacaron el "Seyil", alimentado con combustible sólido y que Irán ha empezado a producir en serie, y el "Shahab 3", propulsado por combustible líquido y capaz de volar a más de 2.000 kilómetros de distancia.
El ejercicio bélico tiene lugar en un momento de creciente tensión entre Irán y la comunidad internacional a causa de los nuevos descubrimientos sobre el desarrollo del sospechoso programa nuclear iraní.