EFE | WASHINGTON
El presidente de EE UU, Barack Obama, aseguró ayer que logrará la reforma del sistema sanitario pese a la oposición republicana y que no se está "echando atrás" en su promesa de impulsar la reforma sobre inmigración. En entrevista con el programa Al Punto de la cadena Univisión, una de cinco transmitidas ayer en programas dominicales, Obama defendió enérgicamente su propuesta para la cobertura médica universal y reiteró su compromiso de reformar el sistema de inmigración en Estados Unidos.
Al describirse como una persona "realista", Obama dijo que tanto la reforma sanitaria como la de inmigración son tareas muy difíciles que, sin embargo, "se pueden lograr". "A mí me gustaría mucho resolver nuestro problema de inmigración y no puedo resolver todos los problemas de golpe... el...problema de inmigración es un juego de problemas y... salen a relucir una gama de asuntos a través de este asunto de inmigración", manifestó el mandatario. Según Obama, el mayor desafío en el tema migratorio no es un cronograma estricto sobre su debate en el Congreso sino "que se apruebe este proyecto de ley".
"Yo dije que esto va a ser una lucha bastante difícil; queremos cerciorarnos de que estamos trabajando lo más arduamente posible y no me estoy echando hacia atrás, en lo absoluto, en lograr eso", enfatizó. Obama nuevamente dejó en claro que los inmigrantes indocumentados quedarán excluidos del futuro sistema sanitario, que habrá mecanismos para verificar que sólo los residentes legales tendrán acceso a un programa de "intercambio" en el que, mediante subsidios federales, éstos puedan comprar un seguro médico.
Durante su reciente discurso ante el Congreso, el legislador republicano Joe Wilson le gritó a Obama "Usted miente!", cuando el presidente estadounidense acababa de afirmar que los indocumentados quedarían excluidos. Preguntado sobre si los indocumentados podrían siquiera comprar seguros particulares de su propio bolsillo, el mandatario estadounidense dijo que eso "es entre ellos y la compañía aseguradora privada, no lo podrán hacer a través de un intercambio".
Se calcula que cuatro millones de niños nacidos en Estados Unidos tienen al menos el padre o madre indocumentado pero, según manifestó Obama, estos niños, por ser ciudadanos, tendrán cobertura. "Vamos a cerciorarnos de que esos niños tengan cobertura", como ya la tienen bajo el programa federal de asistencia médica para niños pobres, indicó. A juicio de Obama, el problema de la inmigración tiene que resolverse pero es un debate separado al de la reforma de sanitaria.