EFE | MOSCÚ
El viceministro de Defensa de Rusia, Vladímir Popovkin, declaró ayer que es innecesario emplazar cohetes Inskander en la región de Kaliningrado, enclave ruso a orillas del mar Báltico, después de que Estados Unidos renunciara a desplegar elementos de su escudo antimisiles en Europa. "Naturalmente, las medidas que Rusia preveía en respuesta al emplazamiento (por EE UU) de elementos de su escudo antimisiles en Europa del Este quedarán sin efecto", dijo Popovkin en declaraciones a la radio Eco de Moscú.
El viceministro de Defensa ruso recordó que el emplazamiento de los cohetes tácticos Iskander en Kaliningrado era una de las contramedidas que Moscú había anunciado en caso de que Washington siguiera adelante con su plan de instalar elementos de su escudo antimisiles en la República Checa y Polonia. "Por fin ha prevalecido la razón sobre las ambiciones", dijo el viceministro de Defensa ruso al comentar la renuncia de Washington a desplegar instalaciones de defensa antimisiles en Europa del Este. Los sistemas móviles Iskander están dotados de cohetes tácticos con un alcance de entre 50 y 300 kilómetros.